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 PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA 

Los Picos de Europa están formados por tres grandes macizos, delimitados por otras tantas cuencas fluviales. El Macizo Occidental o Cornión, con el río Sella al oeste y el Cares al este; el Macizo Central o Los Urrieles, delimitado por el río Cares y el Duje, al este. Este es el más abrupto de los tres y donde se encuentran las mayores altitudes, siendo Torreceredo (2.648 m.) la cota máxima tanto de los Picos de Europa como de la Cordillera Cantábrica. Y el Macizo Oriental o Andara entre las cuencas del Duje y el Deva. Aunque enclavados geográficamente en la Cordillera Cantábrica, los Picos de Europa han sido considerados por los expertos como una unidad independiente.

 Naranjo de Bulnes

Es precisamente en el Parque Nacional de los Picos de Europa donde pueden encontrarse las cumbres más altas de toda la Cordillera Cantábrica, el Pico Torrecerredo a 2.840 m del nivel del mar y donde se encuentra además el mítico Pico Urriellu, o Naranjo de Bulnes, la Ruta del Cares, el Santuario de Covadonga y los Lagos de Enol y Ercina, todo lo cual ha contribuido a convertir a los Picos en referencia obligada para todos los visitantes.
Su constitución calcárea y el gran espesor original de los materiales carboníferos que las forman, unido a la acción glaciar durante el Cuaternario, convierten a estas montañas en un conjunto kárstico de excepcional importancia. Los lagos Enol y La Ercina son los únicos que han sobrevivido a estos fenómenos kársticos tan frecuentes en el Parque.

 

De origen glaciar, el lago Enol presenta una cubeta de 80.000 m2 y un calado de 24 m y se alimenta de las aguas procedentes de las nieves más altas. A diferencia del anterior, el lago La Ercina, eutrófico y con un calado de 2m, ha desarrollado una importante masa de vegetación acuática, configurando un excelente hábitat para varias especies de aves acuáticas.

Originalmente el parque era conocido como Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, el primero creado en España, hacia el año 1918. 

En la actualidad es el parque nacional con mayor extensión de toda España, 64.660 hectáreas.

El roble carballo y el roble rebollo son las especies predominantes en los Picos de Europa hasta los 1.300 m. Desde las cotas bajas las encinas se mezclan en un bosque mixto, junto con otras especies, que dejan paso al robledal a medida que las alturas transforman el clima y el paisaje. En las alturas, en terrenos pocos aptos para el hombre, predomina el haya, auténtico dueño de los suelos montanos entre los 800 y los 1.700 m; en cotas más altas deja lugar a arbustos y festucas.

En cuanto  a la fauna, el ave emblemática de los Picos de Europa es el urogallo aunque su figura es cada vez más difícil de observar. Otra ave no tan escasa, pero huidiza y difícil de avistar es el pito negro, un pájaro de mediana envergadura cuyo repiqueteo en los troncos  de las hayas es habitual escuchar por el bosque. Entre otras también es posible observar petirrojos, reyezuelos, buitres leonados y chovas.

Entre los mamíferos, el rebeco es el más importante de los ungulados que campean por el parque, los huidizos corzos también son comunes en los bosques, así como el gato montés. Abundantes mustélidos como la marta, el tejón, el armiño, la gineta o el turón. Otro mamífero abundante en el parque es el jabalí. El oso, exterminado de la zona hace décadas, sólo puede ser avistado de forma ocasional, son individuos procedentes del núcleo oriental de la Cordillera Cantábrica, que buscan refugio y sustento en estos hayedos.